"Juntamos cientos de firmas y fuimos en gran número a hablar con el Defensor, para explicarle que no tenemos asfaltos, desagües ni cloacas. Nos recibió la carta que les llevamos y nos dijo que en algún momento iban a comenzar las obras, pero nunca elevaron nuestro reclamo a la Municipalidad", explicó Fabián Fleitas, un mecánico que tiene su taller en la calle 168, entre Cerrito y Zeballos.
De acuerdo a la descripción del vecino, cada lluvia es una pesadilla. "No hace falta una tormenta, si caen dos gotas también se inunda porque el agua no corre. Lo que es peor aún es la humedad que brota en las viviendas", remarcó.
Otro de los problemas del barrio San Sebastián I es la existencia de basurales, que algunos vecinos se encargan de limpiar. Sin embargo, la cantidad de desechos es tan grande que los voluntariosos no dan abasto, por lo que a la falta de asfaltos se suman las montañas de basura, como la que se encuentra en Cerrito y 168.
Los residuos también se encuentran en las zanjas, lo que favorece las inundaciones. Desde perros muertos, botellas y bolsas hasta autopartes de vehículos se pueden observar en los canales que pasan por delante de las casas.
El mismo panorama de abandono se observa en el arroyo, contaminado de residuos y plagas. "Cuando llueve y se inunda los chicos se contagian sarna de los perros que hay en el barrio. Con el agua circulan todo tipo de enfermedades", reveló Norma Castro.
Obras paralizadas
El municipio de Quilmes inició meses atrás cloacas en el barrio San Sebastián I, pero las dejaron por la mitad y hasta se llevaron los caños que habían destinado para tal fin. En varias esquinas quedaron los pozos abiertos y ya no se puede circular con normalidad, con el peligro que implica ante la gran presencia de niños que se desplazan por la zona.