24 de junio 2013 - 12:13
Exigen obras para sector abandonado de la ribera
Los propios frentistas colocan cascotes en la calle para poder circular, pero no es suficiente, y ponen lámparas, pero las rompen o se las llevan. Se quejan por los reclamos sin respuesta efectuados al municipio.
exigen obras para sector abandonado de la ribera
El estado de abandono en el que se encuentra la ribera de Quilmes afecta a una gran cantidad de vecinos, como los que viven en la calle Yoldi, entre Otamendi y el zanjón de Alsina, atrás de la ex IMPA, donde reclaman desde hace años la pavimentación del pasaje y la colocación de luminarias.

La difícil situación social de quienes habitan esa zona de Quilmes, se conjuga con la oscuridad y el barro, lo que termina por completar un panorama realmente triste.

La propia gente se las ingenia para poner luces y rellenar la tierra con cascotes que pagan con dinero de su bolsillo. Sin embargo, la situación no deja de ser precaria, motivo por el cual solicitaron a la comuna que realice obras en el lugar.

En diálogo con este medio, la vecina María Esther Ocampo describió las dificultades que deben afrontar a diario los que habitan esa zona olvidada de Quilmes. "Mi hijo se fracturó la semana pasada y la ambulancia no entró hasta la puerta de mi casa, tuvimos que sacarlo hasta Otamendi con una fractura expuesta", aseguró.

Asimismo, la mujer -jubilada y viuda- contó que "nadie corta el pasto ni saca la basura. Tengo que pagarle a un joven para que levante la mugre que todos tiran en el paredón que tengo al lado. Al estar en estado de abandono, vienen a tirar la mugre con los carritos", remarcó.

Por su parte, Leandro Reynoso -otro vecino- contó que "cuando llueve no se puede ni pasar caminando. Después de una tormenta, para entrar y salir de casa tengo que cargar en brazos a mis tres hijos. Es un desastre, a veces no podemos salir para llevarlos a la escuela", se quejó.

También enfatizó que no obtuvo respuestas del municipio cuando fue a reclamar la puesta en valor del pasaje. "Fuimos varios vecinos a la delegación municipal de la Ribera y no nos dieron bola", afirmó.

Para Reynoso es fundamental que se realicen obras porque "Otamendi está medio metro más alta que Yoldi" y, por eso, la zona se torna un pantano de lodo.

"Nosotros tratamos de rellenar para no quedar aislados y poder ingresar a nuestros hogares, pero la solución es que hagan el asfalto, o por lo menos un mejorado con bitumé", consideró el joven.