Al respecto, precisó que las bolsas de basura son traídas "del Barrio Parque de Bernal, Santo Domingo y Del Plata, entre otros. La comuna no tendrá un lugar mejor para que hagan un basural", se preguntó.
En este sentido, mencionó que se arrojan "residuos de todo tipo, como papeles, restos de comida, ramas, vidrios y lo que más asco da, cadáveres de perros y gatos".
Situación- añadió- que genera "un olor a podrido que no se aguanta para nada, hace doler mucho la cabeza de una manera increíble".
Como si fuera poco, apuntó que los perros se llevan la basura hacia las veredas y "dejan todo desparramado empeorando más el panorama".
Ante la transformación de la plaza en un basural, Juan Carlos, que donó los juegos y los arcos de la canchita de fútbol, informó que "los chicos menores de 10 años del barrio ya no vienen más a jugar porque los padres los quien cuidar. Es una actitud comprensible, imaginate lo que puede llegar a pasar si un nene se lastima el pie con un vidrio roto", agregó.
Juan Carlos, como otros vecinos, realizaron reclamos ante la Municipalidad de Quilmes los cuales "no fueron respondidos".
No obstante, recordó que desde la delegación municipal de Ezpeleta Oeste "nos dijeron que no podían hacer otra cosa y que si dejaban de tirar la basura, se iba a generar un conflicto con los vecinos de los otros barrios".