"Pero -continuó la mujer- desde octubre, ese abuso que ejercían con sus víctimas se potenció aún más con el retiro del patrullaje de las fuerzas de seguridad".
Competencia desaparecida
"Antes, parecían que los del Comando de Prevención Comunitaria, de la Policía Local, los de la Guardia Comunal competían para mostrar una mayor presencia en la zona", precisó. No obstante, remarcó que ninguna autoridad se acercó para "darnos una explicación seria". "Queremos saber qué es lo que pasa", exigió.
Las formas de robo son variadas en el barrio Luján ya que se producen tanto arrebatos como entraderas. Al respecto, Anahí señaló que "ambos ataques tienen un denominador común. La violencia".
"A una vecina le entraron a la casa y la golpearon con el arma para sacarle todo lo que tenía, en tanto, a otra vecino, que caminaba por la calle, le robaron el celular y también lo golpearon. Los ladrones están muy violentos", alertó.
Según la mujer, los hechos de inseguridad se multiplican durante la noche por "la ausencia o mal funcionamiento de alumbrado público". A modo de ejemplo, citó que en la calle Ñandú, entre Alamos y Las Casuarinas, "es una verdadera boca de lobo. Allí fueron asaltados varios vecinos".
Posteriormente, remarcó que los malvivientes "provienen de los asentamientos cercanos que crecieron en los últimos años". "Espero que las autoridades tomen cartas en el asunto, estamos desesperados", cerró.