Los frentistas mencionaron que el problema data desde hace 3 años "cuando hicieron las cloacas, pero algo se hizo mal y ahora estamos peor que antes, lo sufrimos más".
Para la vecina Mirta González el inconveniente que padecen ocurre "cuando apagan una cámara de bombeo en la calle 880 y empiezan a salir los detritos por todos lados, invadiendo toda la zona". Agregó que "acá el olor que emana de todo esto es insoportable, casi no se puede respirar".
La mujer aseguró a este medio que "enviamos cartas con nuestro reclamo a Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), también a la Municipalidad de Quilmes, hay un expediente y hasta mandamos una carta en particular al intendente Francisco Gutiérrez, pidiéndole una audiencia, por este tema que agobia a numerosos vecinos de La Florida".
Otra frentista señaló que los olores nauseabundos "son insoportables, no se aguantan. Apenas empieza a calentar el sol la situación empeora, se agrava". "Esto es un desastre", puntualizó la mujer. Para ella, el inconveniente se origina "siempre de noche, cuando aprovechan para largar la materia fecal a la calle".
"No sabemos a quién recurrir"
González afirmó que "ya no sabemos a quién recurrir, porque nadie da una solución adecuada al problema. Reclamamos ante varios organismos y nadie da una respuesta satisfactoria".
Contó que oportunamente elevaron el problema a la delegada municipal de esa zona quilmeña, quien prometió que "iban a tratar de tapar esas cloacas, pero luego AySA le comunicó a la funcionaria que si lo hacía, ellos la iban a multar a ella". Mencionó también que tras un anterior reclamo por los desbordes cloacales, "vino al barrio una cuadrilla de AySA, la que dijo que esas cloacas no estaban tapadas. No entendemos nada". Para la mujer, los detritos "salen por el mal funcionamiento y por las bombas colocadas".
Explicó que el vecindario de esa zona de La Florida vive "con impotencia" la grave situación que les genera, ya que "así no se puede seguir, el olor es insoportable y ya no se aguanta más".
La frentista manifestó que el lugar "se ha convertido en un foco infeccioso latente, pues en este barrio hay muchos chicos que corren serio riesgo de contraer distintas enfermedades" si el inconveniente no se soluciona con prontitud.
Recordó, asimismo, que en ese sector quilmeño "ya hubo dos casos de vecinos que contrajeron hepatitis en 2012" como consecuencia del problema originado por los desbordes cloacales.