A pesar de la gravedad de su cuadro, la adolescente mostró signos de recuperación y requiere sesiones de kinesiología domiciliarias para activar su rehabilitación motora. Lamentablemente, Nancy y su familia viven en condiciones deplorables, en una casa prestada con pisos de tierra, sin ventanas y pegada al arroyo del barrio Villa Angélica. Para colmo, los herederos de la propiedad están exigiendo que la deshabiten, por lo inminentemente pueden quedar en la calle.
Entre tanta desidia asoma el apoyo incondicional de un grupo de tres vecinas de Varela, quienes se movilizan para que a esta humilde familia pueda al menos subsistir.
En diálogo con El Quilmeño, Roxana -una de las personas que se solidarizó con la causa- explicó que "es imposible que ella se recupere sin la ayuda del Municipio de Varela". "La mamá de esta chica es discapacitada (dificultades para comunicarse) y quedó a cargo de ella, de su nieta, y de dos hijas más de 13 y 4 años. Es desocupada y su marido adicto. Viven en la miseria y no se pueden hacer cargo de un tratamiento", remarcó.
Según explicó Roxana, se han realizado gestiones en la Comuna varelense para que Nancy logre acceder a una vivienda digna donde pueda empezar su rehabilitación, pero "no han respondido como la situación lo merece".
"Esta chica está condenada si no la ayudan. El municipio sólo colaboró con un colchón y cinco rollos de membrana, pero la solución es que se vayan de ahí a un lugar más sano, adaptado como una 'mini terapia', como pidieron los médicos del Garrahan. Tiene que hacer kinesiología y la madre no tiene ni para un remis. Si llueve la ambulancia no llega hasta su casa. Es de terror, no pueden estar peor", remarcó.
Mientras esperan asistencia oficial, las tres vecinas piden alimentos y pañales de adultos para esta familia. Quienes deseen colaborar, pueden hacerlo al 4355-2626.