Además del impuestazo, los feriantes se quejaron de la "competencia desleal" que sufren por parte de vendedores ambulantes. "No es justo, vienen a las ferias y se ponen a vender a precios mucho más bajos. Ellos no están registrados y tampoco pagan nada", fustigó la trabajadora, al tiempo que añadió: "Quien debe controlar que esto no suceda es el Municipio de Quilmes, pero hasta el momento no sucedió. Ahora nos quieren cobrar un 300 por ciento más y ni siquiera cumplen con los servicios que tienen que brindar". Al mismo tiempo, advirtieron que la Comuna no garantiza la seguridad en las ferias. "Los motochorros están al acecho, pasan y nos roban las riñoneras", describió Villagra.