Difícil solución
El domingo, en horas de la mañana, los vecinos escucharon ruidos y observaron movimientos sospechosos en la Capilla, por lo que dieron aviso a los responsables del lugar. "Cuando llegamos, vimos a un joven saliendo por la ventana. Unos compañeros lo corrieron, pero no lograron alcanzarlo", describió la catequista.
"Se llevaron los parlantes que usaba el sacerdote para dar la misa, una desmalezadora que se utilizaba para cortar el pasto del parque y hasta un florero que había debajo de una imagen de la Virgen. Ya no sabemos cuál es la solución, pero vamos a continuar y le abrimos las puertas a las familias del barrio, para que juntos podamos afrontar la lucha contra el consumo de drogas", sentenció la mujer.