Con la sonrisa de los niños como bandera y varios corbatines coloridos abajo y arriba del escenario, la agrupación que surgió como una necesidad de cinco profesores de música del distrito de compartir con la comunidad las prácticas aplicadas en diferentes jardines de infantes en los que trabajan, propuso un recorrido musical por diferentes ritmos. No faltó el chamamé, ni varias chacareras, tampoco canciones homenaje a la Pachamama, ni temas versionados en rock y ska.