Familiares de las víctimas quilmeñas que perdieron la vida en lo que se conoció como la masacre de la comisaria Primera, denunciaron que el policía Fernando Pedreira, exonerado en 2007 por la muerte de los cuatro adolescentes, ingresó en la Policía Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires ocultando esta información.
Fernando Pedreira, fue exonerado en 2007 luego del incendio que se produjo en los calabozos de la comisaría Primera de Quilmes en momentos en que se hallaban encarcelados cuatro adolescentes, que debido a las quemaduras, perdieron la vida. Algunas versiones dan cuenta que la Fuerza porteña tendría la “voluntad de desafectar a Pedreira” de su labor. No obstante, ya se observaron fuertes cuestionamientos a los controles que se hacen a la hora de ingresar personal a la Metropolitana, que por lo visto no serían eficaces.
Tobías Corro Molas, un salesiano que acompaña a los familiares de los jóvenes muertos en la seccional Primera expresó que Pedreida “mintió para ingresar a la Metropolitana” y además “la Fuerza porteña falló en los controles previos a su ingreso”.
Este hecho se conoció a fines del mes de octubre, cuando la Metropolitana “solicitó averiguación de antecedentes porque les consta que tiene una causa penal pero no saben cuál es su responsabilidad”, explicó Corro Molas.
Frente a esta situación, ayer se llevó adelante una audiencia en la que un abogado de las víctimas informó la situación de Pedreira, con la esperanza que de pronto se resuelva su baja de la Metropolitana.
El pasado 20 de octubre se cumplieron los siete años del incendio en el que fallecieron los cuatro adolescentes de 14 y 17 años, durante un incendio en los calabozos de la seccional de Sarmiento y Alem. Aún no hay detenidos por las muertes de Elías Giménez, Diego Maldonado, Miguel Aranda y Manuel Figueroa, pese a que hay diez uniformados implicados en el trágico hecho.