Según consignó El Radar del Sur, Morales logró escapar en primera instancia e intentó esconderse en una vivienda particular, donde amenazó a sus dueños con un cuchillo para que lo encubrieran. Sin embargo, fue expulsado de la propiedad y luego alcanzado por sus perseguidores, quienes lo golpearon brutalmente hasta provocarle la muerte y dejando su cuerpo tirado en las calles Grecia y Bruselas.
Luego, la muchedumbre intentó linchar a otro acusado del homicidio de Díaz, de nombre Sergio Massatti, de 36 años y apodado "El Verdulero", pero la policía logró atraparlo primero cuando se aprestaba a huir de una vivienda ubicada en la manzana 22.
Armado hasta los dientes
Massatti, acusado de dispararle a Díaz, fue detenido con una carabina calibre 22, una escopeta marca Harrington & Richardson y una pistola calibre 9 milímetros en su poder. Finalmente, la turba de vecinos incendió la vivienda de Massatti. "Esto es el resultado de la drogas y lucha por ser los capos del territorio, los capangas del barrio", indicó un vecino atemorizado por la cruenta situación.