Trayectoria
La historia de Fernández en el fútbol profesional comenzó rápidamente y terminó de manera fugaz. Es que, en sus inicios, se movió en el semillero de Argentino de Quilmes, para luego pasar a Berazategui en la Séptima División y luego hacer sus primeros palotes en Primera.
"Debuté cuando tenía 15 años y jugué 32 partidos. En 1981 logramos cosas importantes. Una camada de pibes que salimos campeones de Reserva y prácticamente todos llegamos. Chicos como Cerda, Fabián Alegre, Gervatovski. A veces seguimos jugando", resaltó.
De aquel estreno, rememoró que hubo una perla negra: "Lamentablemente tuve que jugar por el fallecimiento de la madre del ídolo de Berazategui, que era Fleitas."
Asimismo, en una anécdota risueña, contó que "me tocó contra el Mate y escuchaba gente de afuera del alambrado que me decían 'no te tirés contra Argentino que todavía la querés' y yo me reía".
Sobre su alejamiento del fútbol, el volante lo dividió en dos etapas diferentes: "En aquel momento, como en todo club chico, me llevaron a probar a Racing. No me dieron el pase y quedé marginado. Por eso tuve que dejar el fútbol a los 17 años. Conseguí un trabajo en una imprenta y arranqué ahí".
Sin embargo, su último capítulo terminó por una trágica situación, ajena a la pelota. "Empezamos a entrenar en Zucamor con los jugadores libres, me había contratado San Lorenzo de Necochea para jugar los regionales en el 2004 y tuve la pérdida de mi hija. Son cosas feas que a uno le pasan y se me terminó la carrera ahí", concluyó.