El veterano, que no está jugando por una lesión y se dedica a ser DT, remarcó que sigue ligado porque "el fútbol es algo que me apasiona y llevo en el corazón. Es una de las cosas más importantes de mi vida junto a mi familia, mis hijos y mis amigos". Y se mostró feliz por poder compartir la pasión con su hijo: "Coincide que hemos jugado juntos y que viene a verme y yo a verlo a él. Hay algo entre los dos porque somos parecidos".
Cervecero
Loray supo desempeñarse como defensor en el Cervecero, entrenándose con la Primera a partir de los 16 años. "En ese momento andaba muy bien y después me vine un poquito para atrás. Por eso no pude jugar nunca oficialmente, aunque sí estuve en amistosos. Es una satisfacción el hecho de haber participado", confió.
Entre sus recuerdos más valiosos, señaló atesorar el de estar presente en la consagración del Metropolitano 78: "Jugué en Tercera ese día que había un montón de gente amiga como Gáspari, Palacios, Recavarren, Raschia y todo ese grupo que le dio la alegría".
Sin embargo, puesto a elegir, se inclinó por dos nombres como los más importantes de ese logro. "Hay dos que para mí sobresalían nítidamente. El Indio Gómez en la parte ofensiva y el Flaco Milozzi defensivamente. La personalidad de uno y el juego del otro", manifestó.
En tanto, recordó que estuvo cerca de pasar al Xeneize: "Jugué una vez en Tercera contra ellos, la rompí y me pidieron para ir a préstamo. Si llegaba Paulino Sánchez a Quilmes, íbamos tres jugadores a Boca. Como no arregló, no pudimos pasar y no se me pudo dar esa chance. Hubiese sido muy lindo porque además soy hincha".