La compra de esa fracción, que está en el sector central del predio, por parte del municipio se hizo el 4 de enero de 2011 mediante un adelanto de 300.000 pesos por el boleto, de una suma total de 2.000.000 de pesos, debiéndose abonar el resto en cuotas, aunque debería firmarse previamente la escritura durante estos meses. Se desconoce si el restante pago se efectuó o no, aunque esa documentavción figura en la rendición de cuentas municipal de 2011 enviada al Concejo Deliberante local para su análisis. En principio, se creía que dicha cesión o compra era un "comodato", como alegó en su momento la comuna ante la Justicia.
Más allá de los avatares judiciales, ahora el municipio a través del intendente Julio Pereyra buscaría concretar en ese amplio lugar un complejo de características deportivas, recreativas y culturales.
Esa es una añeja idea del jefe comunal, aunque su ambicioso proyecto de erigir allí una especie de gran ciudad deportiva, de recreación y de fomento de la cultura, no podría concretarse por las dimensiones del predio. Al ser menor su superficie de lo proyectado, el intendente optaría por optimizar esa zona varelense quizás algo olvidada en años anteriores, pero que ha progresado bastante tras la pavimentación de la avenida Thevenet y otras arterias y que le dio una salida directa hacia la ruta 36 a los habitantes de numerosos barrios.
De ese nodo, el municipio buscará darle mayor impulso a esa zona con la construcción de un polideportivo, que quizás posea un espacio cerrado para ofrecer otros espectáculos artísticos y culturales en un futuro no muy lejano.