19 de abril 2011 - 00:00
Incidentes frente a la subestación Rigolleau
Empleados custodiados por policías intentaron reactivar la planta, pero se encontraron con la resistencia de los vecinos. Hubo golpes y empujones y finalmente la retirada de los trabajadores
Vecinos de la zona siguen de cerca los movimientos en la planta que permanece custodiada por personal policial.
Vecinos autoconvocados contra el funcionamiento de la Subestación de Energía Eléctrica Rigolleau, que EDESUR busca poner en marcha en el predio de 145 y 21 en Berazategui, denunciaron que en la madrugada de ayer, empleados de la firma arribaron al lugar custodiados por una gran cantidad de efectivos policiales que intentaron vulnerar la resistencia de los manifestantes y lo que generó serios incidentes. Desde el viernes por la noche, los autoconvocados vienen realizando una vigilia frente al edificio de la subestación. La llegada de los empleados de EDESUR para reactivar la empresa era una posibilidad que los vecinos venían evaluando en las últimas semanas y por ello decidieron montar una custodia permanente que evite el ingreso del personal. Poco después de las 2.30 de ayer, empleados de EDESUR llegaron junto con unos 150 policías que intentaron por todos los medios sacar a los vecinos de los ingresos a la planta. “Fue un despliegue impresionante. Había muchos más policías que vecinos. Y la actitud fue la misma que en el 2006, cuando reprimieron a los autoconvocados que se manifestaban pacíficamente. A los golpes y empujones querían evitar que los vecinos impidan el ingreso de los empleados. A un chico que filmaba le borraron todo el registro. Tampoco hubo una autoridad válida del juzgado presente en el lugar”, señaló Isabel, una de las referentes de la lucha de los autoconvocados. Los vecinos apuntaron, además, al “gobierno que acompaña esta decisión de EDESUR de poner en marcha esta subestación en el corazón de la ciudad, a pesar de la contaminación electromagnética que afectará a los vecinos cercanos a la misma, provocando enfermedades y muertes. Esta decisión obedece a los intereses económicos de los emprendimientos inmobiliarios en la costa, los barrios privados y las torres que se reproducen como hongos en el centro de la ciudad”.
Vallas
Los efectivos policiales procedieron a colocar altas vallas en los alrededores a la subestación. “Son unas altísimas, de las que se usan para evitar desbordes, no para realizar trabajos en una planta. Evidentemente se busca reprimir cualquier tipo de manifestación vecinal. Es una lucha que lleva años y que hemos dado cuenta que no vamos a abandonar”, indicó la vecina. Al cierre de esta edición, los vecinos realizaban una asamblea en la que definían los pasos a seguir en el plan de lucha. “Gracias a los vecinos, logramos que los empleados se retiren. Ahora la planta está custodiada por la policía y definiremos cómo se sigue en esta lucha”, indicó Isabel.