El dueño de una casa de computación y su mujer resultaron heridos durante un asalto en su local de Quilmes Centro y con éste ya sufrieron un total de 18 robos en tan sólo ocho años. La situación despertó la indignación de todos los comerciantes de la zona, quienes también denunciaron ser víctimas de reiterados hechos de inseguridad.
Las estadísticas de este comerciante asustan: 18 robos en ocho años, 5 ocurridos en lo que va de 2011 y un record de dos robos en tres días. Se trata de local de informática Quilmes S.R.L. ubicado en la calle Moreno, entre Alem y Garibaldi, a 500 metros de la Comisaría Primera de Quilmes.
En la última oportunidad, el técnico en computación y su esposa fueron atacados por un delincuente que los apuntó con un revólver calibre 22. El malviviente se alzó con un botín de 500 pesos, pero cuando guardó su arma para escapar, fue embestido por el comerciante, quien lo tomó del cuello y no lo soltó hasta que llegó la policía.
“Me pidió la plata y le di lo poco que tenía, pero cuando metió el 22 en la campera para irse me le tiré encima y mi mujer también. El chorro logró salir hasta afuera con nosotros y hasta encendió la moto para escapar, pero nos caímos los tres y desde ese momento no lo largué hasta que llegó un policía”, relató Néstor Luján, el comerciante quilmeño que vivió una verdadera odisea.
Durante “la batalla” con el ladrón, Luján sufrió la rotura de ligamentos de su pierna izquierda, por lo que tuvo que ser enyesado desde la ingle hasta el tobillo. Su mujer también resultó lesionada y, sobre ese detalle, así se expresó: “Ella se le aferró al chorro a las piernas tan fuerte que le logró sacar el jogging que tenía puesto. Desafortunadamente, recibió dos piñas en la boca, una patada en la espalda y terminó con un dedo esguinzado”, se lamentó el hombre.