17 de octubre 2013 - 10:37
Indignados por violación en Ezpeleta
Vecinos exigen justicia por el abuso de nena de 2 años. Cortaron Avenida La Plata y Florencio Varela para pedir que no liberen al autor del aberrante hecho.
indignados por violacion en ezpeleta
Vecinos de Ezpeleta marcharon para pedir que la violación de una nena de dos años no quede impune al tiempo que exigieron fuertes medidas de seguridad ante "el incremento de la ola delictiva".

Los frentistas decidieron cortar la intersección de Avenida La Plata y Florencio Varela con el fin de reclamar "justicia de verdad" y "contención psicológica a la víctima y su familia".

En diálogo con este medio, Honorina, madre de la chiquita abusada sexualmente el domingo, pidió a las autoridades que el culpable del aberrante hecho "no salga nunca más de la cárcel" porque ya cumplió una condena por haber cometido el mismo delito.

Por otro lado, confesó que la nena "se encuentra muy asustada y se la pasa llorando todo el día debido al trauma que le causó el hecho".

"No recibimos ayuda de nadie, de ninguna autoridad, ni gubernamental ni policial; sólo le hicieron las pericias minutos después del acontecimiento", añadió entre lágrimas la indefensa mujer.

Posteriormente, Zunilda, vecina de Honorina, contó cómo se produzco el lamentable caso: "Todo comenzó el domingo a la tardecita, tipo 19.30 horas, sobre Avenida La Plata y Perú, cuando este hombre de 42 años aprovechó el descuido de la madre que atendía su puesto de venta callejera para llevarse a la nena".

"Luego, este sujeto la violó en el pastizal que se encuentra sobre Avenida La Plata y Cuba, pero justo fue interceptado por los vecinos que iban al paseo de compras de Florencio Varela, entre 120 A y 121".

La causa se encuentra en la Fiscalía Número 8 de Quilmes, mientras que el despreciable sujeto se encuentra detenido en la comisaría sexta de Ezpeleta.

Horas después de producirse la violación, una cuadrilla municipal se acercó a cortar el elevado pastizal del terreno.

Inseguridad sin fin

Asimismo, los frentistas explicaron que la violación de la hija de Honorina es "la gota que rebasó el vaso" porque la zona de Ezpeleta se encuentra inmersa en una ola delictiva.

María, vecina de la zona, retrató que "la delincuencia está aumentando y que nadie hace algo para solucionarla".

También, enfatizó que uno de los ilícitos que más se producen es el robo piraña: "Se junta una banda de delincuentes y aprovechando la superioridad numérica asaltan a los vecinos que son todos trabajadores". Mientras que Paola declaró que a su marido lo asaltaron en la parada del colectivo con una pistola en la cabeza".

Finalmente, se mostró indignada por las dificultades que produce el habitar una zona donde conviven tres jurisdicciones policiales. "Se pasan todos la pelota y uno no sabe a quién recurrir", dijo.