07 de febrero 2013 - 14:20
Inmobiliarias en guardia por pareja de falsos clientes
Varias firmas de Quilmes, Varela y Berazategui resultaron damnificadas por un hombre y una mujer que, con educados modales y a mano armada, se llevan el dinero recaudado por el pago de alquileres.
inmobiliarias en guardia por pareja de falsos clientes
La reducción de operaciones inmobiliarias no es la única preocupación actual de los martilleros públicos de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, ya que -en los últimos meses- una pareja de delincuentes conformada por un hombre y una mujer cometió una seguidilla de robos a mano armada, haciéndose pasar por clientes.

Se trata de un dúo delictivo que actúa en fechas de pagos de alquileres, cuando en este tipo de locales hay circulación de dinero. Por este motivo, desde el Colegio de Martilleros Públicos de Quilmes difundieron una cadena de mail a todos los integrantes de la organización, para que tomen medidas preventivas.

La entidad que nuclea a los colegiados -además- confirmó a este medio que la pareja de falsos clientes cometió al menos cinco de estos golpes en inmobiliarias de Quilmes Oeste, Berazategui y Varela, aunque no se descartan más casos.

En diálogo con El Quilmeño, Roberto Mafucci -dueño de la casa de operaciones inmobiliarias Mafucci, de Ranelagh- relató cómo estos ladrones lo asaltaron. "Estaba una de mis hijas sola porque habíamos salido a mostrar propiedades. En ese momento entraron y preguntaron por un alquiler que no existía. Cuando mi hija fue a chequear la dirección, la mujer sacó un arma de la cartera y le exigió plata", detalló el hombre.

"La encerraron en el baño -continuó el martillero- y la ataron con precintos. Por suerte entró un cliente conocido porque habían dejado la puerta abierta, entonces se fueron como si nada, muy tranquilos. Sólo robaron plata y un celular", concluyó Mafucci, quien reclamó más seguridad en Ranelagh, donde también fue víctima de la misma situación la Inmobiliaria Valdés.

El mail del alerta

Según explican en el mail del alerta, se trata de "una mujer con facciones de travesti, bien vestida, jeans ajustados, bronceada, pelo rubio teñido lacio, con ojos chicos, nariz y cara alargada. Aparenta bien vestida pero siempre con el mismo estilo de ropa, llamando la atención. Ella es la que más habla como en confianza y rápido, de voz medianamente grave, con una estatura de 1.65 a 1.70, contextura delgada".

Con respecto al hombre, el comunicado expresa: "El es morocho, pelo corte militar, contextura mediana, también vestido bien. De apariencia tranquilo al lado de ella, la cual lleva una cartera y la apoya en una silla para acercarse luego y sacar el arma".

Finalmente, se puede leer en el correo electrónico que "siguen dando vueltas y se mueven como si nada, mostrando sus rostros porque se ven como relajados" ya que "al momento del acto tenían aliento a alcohol".

No descartaron que los mismos malvivientes sean también responsables de varios robos a mano armada cometidos en la vía publica.