Como si estos arrebatos constantes, no fueran ya suficientes, a pocas cuadras del lugar, muchos automovilistas observaron una nueva forma de robo, cuando en los semáforos de avenida La Plata, jóvenes golpean fuertemente con sus codos los vidrios, los rompen y amenazan a los conductores con armas blancas para cometer sus ilícitos.
"La verdad, en cualquier momento se atropellará a alguien pero muchos conductores prefieren no frenar, mirar y se mandan", expresó Hugo Vidal, vecino del lugar, quien comenzó a notar que de día muchos prefieren hacer eso que exponerse a un robo.
Zona peligrosa
La cercanía de la Villa Los Eucaliptus ha convertido esa zona del Oeste quilmeño en peligrosa, y pese a los intentos de bajar la delincuencia, lejos de lograrlo, cada vez son más los vecinos que prefieren cambiar recorridos, modificar sus horarios de salida o entrada, porque los robos continúan.
Ante la ola de ataques a los automovilistas, los lugareños piden ayuda a las autoridades, sea para que haya más controles o bien para que se detenga a quienes ni cruzan ni circulan y sólo merodean las calles.