03 de diciembre 2010 - 00:00
Investigan a jefe policial por apropiación de bebé
El bebé nació en el hospital San Martín de La Plata el pasado 11 de marzo.
El designado jefe distrital Quilmes de la Policía Buenos Aires 2, el comisario Antonio Daniel Castillo, es investigado por la presunta apropiación de un bebé, hijo de una mujer de nacionalidad paraguaya, que fue ingresada al país hace un año por una red de trata de personas que la obligó a prostituirse. El martes, el Tribunal de Familia Nº 2 de Quilmes, a cargo de la Jueza Ana María Salatino, logró la restitución del niño a su madre, Nancy Duarte, luego de ocho meses de vivir en un hogar de Quilmes junto al comisario Antonio Castillo y su mujer. El bebé nació el pasado 11 de Marzo en el Hospital San Martín de la ciudad de La Plata. Un día después, junto con su progenitora fueron dados de alta. Según comentó Duarte, ese día Castillo y su mujer se hicieron presentes en el nosocomio y se llevaron a su hijo. El infierno de Duarte había comenzado meses antes, el 14 de Octubre de 2009 cuando, engañada por una red de trata de personas con fines de explotación sexual, llegó desde Asunción a la ciudad de La Plata. Ella estaba embarazada de cuatro meses y le prometieron trabajo seguro, por una paga digna, como empleada doméstica de una familia. Sin embargo, al llegar a la ciudad bonaerense se encontró secuestrada por una agencia de acompañantes que la obligó a prostituirse por cuatro meses, hasta muy avanzado su embarazo cuando entonces fue enviada a la casa de la encargada del prostíbulo para hacer la limpieza y cuidar a su familia. En esos días, Duarte conoció a Castillo, quien se presentó como un remisero que la acompañaría a realizarse los controles médicos correspondientes. “En el medio de todo ese infierno, él se presentó como remisero y conmigo se portó siempre muy amable. Me dijo que también quería tener un hijo, que su mujer tenía dificultades para quedar embarazada. Nunca pensé que iba a robarse a mi bebé”, expresó ayer conmocionada Duarte a este medio.
Obligada
Luego del parto, Duarte fue obligada bajo amenazas a firmar una documentación ante escribano público, en la que cedía la tenencia de la criatura que acababa de tener a Castillo, que se asumía como su padre biológico. La mujer fue enviada al Paraguay por quienes la prostituían. Le dijeron que se vaya por cuarenta días. Fue lo que hizo. Al regresar al país logró escaparse de sus proxenetas y comenzó la búsqueda desesperada de su hijo. El abogado Omar Díaz fue quien finalmente, luego de deambular por varios estudios jurídicos que le rechazaron el caso, la recibió en su despacho platense e inició causas pidiendo la impugnación del documento de tenencia que obligaron firmar a Duarte, la inmediata restitución del bebé y la impugnación del reconocimiento extra matrimonial paterno filial de Castillo. La presentación la realizó en el Tribunal de la Familia de La Plata, que se declaró incompetente por cuestiones de territorialidad, ya que el bebé se encontraba en un hogar en Quilmes.