El piloto de Quilmes José Drago, que inició su actividad en la temporada pasada en la categoría APAT 1300, ganó su primera competencia en la primera fecha del inicio del nuevo campeonato de este año y en la entrevista que mantuvo con este medio se refirió a este importante logro y a sus inicios en la categoría. “Desde edad muy temprana comencé a trabajar en un taller mecánico y considero que por afinidad comenzó mi pasión por este hermoso deporte. Seguía las competencias del TC y paralelamente mi gran admiración por los pilotos como Castellano, Mouras o Debenedictis; e incluso, ya se incorporaba a mis sueños el poder llegar alguna vez a ser piloto en alguna categoría accesible a mis posibilidades”, comentó Drago. Además, explicó que “fue así que con la ayuda de muchos amigos y la de mis hermanos, en forma muy artesanal comenzamos a construir un auto con el que debutamos en esta categoría el año anterior cuando se disputaba la segunda carrera del campeonato, en el que corrí nueve fechas sobre once disputadas”. “No gané ninguna y sin embargo obtuve tres muy valiosos premios en la fiesta de fin de año que fueron al mejor compañero, compartido con dos pilotos más, el mejor auto presentado, también compartido con otro compañero, y el premio revelación del año. Además, para mí, fue un período donde adquirí experiencia y conocí cada uno de los circuitos donde nos presentamos. Todo esto me dio mucha fuerza para continuar ya que veíamos que estábamos bien encaminados”, agregó el piloto quilmeño. Sobre la modalidad que empieza en la categoría, Drago, manifestó: “Nosotros tenemos dos tandas libres y clasificación el día sábado; mientras que el domingo corremos dos finales. La primera largamos de acuerdo a cómo se clasifique el sábado y la segunda por grilla invertida”. Con respecto a su victoria en la primera fecha, refirió que “arrancamos con el pie derecho, en punta por haber ganado la clasificación”. “Lamentablemente, cuando me marcaron que me faltaba una vuelta, al llegar a la curva 1 me despisté y terminé séptimo; y en la segunda largué en esa ubicación, en tanto que en la segunda vuelta tomé la punta y me mantuve hasta lograr el triunfo”, añadió. Luego, nos confió que los auspicios son pocos y el esfuerzo para mantener continuidad en las presentaciones es duro, pero cuenta con amigos a los que se le suma su grupo familiar que le significa “una ayuda invalorable”. Finalmente, sostuvo: “Debo agradecer a la gente que me auspicia, a Máximo Ciatti por su asesoramiento en alineación, los datos que me brindan para el armado del motor, el amigo que me lleva y trae el auto al autódromo y a mi grupo familiar. Todo siempre llega, hay que saber esperar”.