Según contó Alicia, un nutrido grupo de vecinos se están organizando para tomar medidas, con el objetivo de hallar una solución a la creciente inseguridad. En principio, juntan firmas para adjuntar a un petitorio que elevarán a la comuna quilmeña, pero no descartan la posibilidad de realizar cortes de calle si no hay respuestas favorables por parte de las autoridades.
Blanco preferido
La falta de iluminación afecta, en mayor medida, al corredor que comprende la calle Julio Casares, desde Florida hasta Perú, pero también afecta a Nicaragua. Allí, de acuerdo a la explicación de Alicia, roban desde que oscurece hasta los primeros rayos del amanecer.
El blanco preferido de la Banda de los Vampiros son los trabajadores que salen de madrugada a tomar el colectivo, pero también le roban la mochila a indefensos estudiantes, como así a los padres que llevan a sus hijos a la escuela.
"La semana pasada me desperté por los gritos de una chica, miré por la ventana y observé como la arrastraban para robarle la cartera. Estamos muy asustados, cada vez asaltan con más violencia a la gente", lamentó Alicia.
En tanto, esperan que la Municipalidad tome cartas en el asunto y reemplace los focos quemados del alumbrado público.