19 de septiembre 2011 - 00:20
La dirigencia de Quilmes dialogó con el plantel
ANIBAL FERNANDEZ ESTUVO EN LA PRACTICA DE AYER
“Esto fue un tema circunstancial que ya está resuelto”, reiteró Fernández.
Le pusieron paños fríos a una situación que ardía y estaba a punto de quemarse por completo. Después de todo lo que sucedió en Caballito -gestos de los jugadores para los dirigentes, discusiones entre las partes en el vestuario, convocatoria a una reunión extraordinaria por la conducta inapropiada de los futbolistas- ayer por la mañana, el presidente en uso de licencia, Aníbal Fernández, estuvo en el entrenamiento junto al plantel, aclaró la situación con los jugadores y quedó todo solucionado. El directivo más importante de Quilmes se reunió con el plantel, y luego dijo que “las cosas seguirán como siempre y seguramente concentrarán el próximo fin de semana”. Además se refirió a las discusiones y aseguró que no habrá más inconvenientes.
Aníbal Fernández pisó el Centenario para tranquilizar el conflicto entre los futbolistas y los dirigentes. “Ya está todo resuelto con el plantel. Las cosas seguirán como siempre y seguramente concentrarán el próximo fin de semana. Hemos hablado con los jugadores y la Comisión Directiva está trabajando en el tema”, comentó en declaraciones a FMQ. A Fernández, como al resto de los directivos, no le gustó demasiado la reacción que tuvieron los futbolistas, y aseguró que le medida que tomaron fue excesiva. “A los jugadores les dije que esas medidas no son necesarias. No tenían sentido y sólo entregan una mala imagen. Reconozco que a los jugadores les pertenece lo que les corresponde”, indicó.
Además, el presidente en uso de licencia de Quilmes afirmó que se acabaron los conflictos. “No hay ningún conflicto, y nosotros vamos a llevar adelante la transformación de Quilmes. Esto fue un tema circunstancial que ya está resuelto. No estamos en las condiciones que yo espero, pero vamos camino a eso. Tenemos alternativas, porque si no las hubiese no habría aceptado la presidencia del club”. Para Aníbal Fernández, el técnico Caruso Lombardi hizo bien en mantenerse al margen: “El técnico no es el secretario general de los problemas de los jugadores. Está muy bien lo que hizo al ponerse de costado y hacer lo que le corresponde. Ha puesto los paños fríos de la mejor manera, y no va a faltar el estúpido que diga las cosas están mal y perdimos con Ferro. Si entraba la jugada de Caneo era otra cosa. Hay que poner las piezas en su lugar y me tocó a mí venir a buscar la solución”. ¿Se acabó la guerra interna? Esto solo se sabrá con el correr del tiempo. No caben dudas que lo que sucedió en Caballito marcó un antes y un después en la relación entre la dirigencia y los jugadores cerveceros.