La obra se encuentra pasando su segunda temporada con las funciones a sala llena. Tienen pensado seguir hasta junio debido a la gran repercusión y lo que es el teatro ciego. "Queríamos hacer algo diferente, desafiarnos y no hacer solamente teatro. Es muy interesante todo el proceso previo al estreno", indicó del Castillo.
Por otro lado, aseguró que "la voz cobra un rol primordial o mucho mas importante todavía. Tenés que estar seguro de como caminas, fundamentalmente porque se nota mucho sino estas seguro, la voz te lo delata. Esta bueno correrse del lugar cómodo y desafiarse".
La sala del teatro Indigo donde se espera para poder ingresar esta ambientada solamente con velas para que la vista de quienes vayan a participar de la experiencia se acostumbre de a poco a la oscuridad total donde los demás sentidos serán los encargados de poder apreciar, vivir y principalmente sentir esta experiencia diferente.
"Después de la función como actores es una experiencia increíble porque usualmente cuando realizas una obra de teatro te agarras del texto de la obra y aprendiendo a trabajar desde el movimiento del escenario. En esta ocasión, si bien no podes dejar de comprometerte con lo dinámico, físico y hacer mucho hincapié en la voz, el espectador se crea un halo de misterio en imaginarse el lugar". Puntualmente "ver con todos los sentidos excepto la vista y que todos ellos te llevan a la imaginación creando de esta manera un espacio diferente a todos los espectadores al ingresar a la sala que ya esta a oscuras".
Detalló que "no saben donde están los actores, si tienen un escenario adelante, atrás o algún costado. Pero se empiezan a imaginar cosas que van sucediendo en el transcurso de la obra y se empieza a originar un ambiente construido por la misma imaginación. Es una vuelta a cuando éramos niños donde nos imaginábamos los personajes y le poníamos mas imaginación"