12 de febrero 2011 - 00:00
La Murga Cachivache, de local, en los carnavales
Los chicos pertenecen al Taller Protegido Quilmes.
La Murga Cachivache de Solano se prepara para la segunda fecha de los carnavales oficiales de Quilmes y llevará mañana desde las 19.30, su colorido auriverde al playón ubicado en las calles 844 y 893 de esta localidad . Preparados por los docentes Ariel Sparapani, Alejandro Pizarro, Mariana Gil, Verónica Vella y Vanesa Ares, la murga ensayó todos los sábados para ponerse a punto para este espectáculo, del cual participarían otras murgas de la zona. Los chicos que integran esta comparsa pertenecen al Taller Protegido Quilmes (TAPQUI), de San Francisco Solano, poseen capacidades diferentes, y desde hace más de un año llevan el color del carnaval y la murga a toda la ciudad y sus alrededores. Actualmente son más de 30, provenientes de Ezpeleta, Quilmes Oeste, Avellaneda, Florencio Varela y Berazategui, que junto a sus padres confeccionan los trajes que los identifican en cada baile. La docente Verónica Vella explicó: “Comenzamos como una actividad más desde la escuela hacia la comunidad a partir del taller de expresión y nos sorprendimos de las capacidades que cada uno fue desarrollando durante este período, como por ejemplo algunos niños saben tocar algún instrumento, algunos bailan y cantan y otros no”. “Y para motivarlos aún más -agregó Verónica- decidimos armar esta murga y la idea les pareció muy buena, enseguida se movilizaron y con el tiempo demostraron mayor seguridad en la vida, mayor coordinación y capacidad para expresarse y moverse por la cotidianeidad. Esto es un trabajo conjunto que fue realizado con mucho amor, porque los chicos le ponen amor y se dedican mucho”. Por su parte, una de las mamás de las niñas destacó que desde que su hija integra la murga adquirió responsabilidades que antes no tenía, como preparar la canción, afinar el instrumento, prepararse los trajes y madrugar para ir a ensayar, dado que en épocas de clases se encuentran dos veces por semana en la escuela. Seguidamente, el profesor Ariel Sparapani añadió que “el mayor deseo de los chicos es ir a murguear a los concursos y a los lugares donde los chicos carenciados necesiten una alegría o donde estén quienes están en situaciones delicadas, como los hospitales u hogares de niños”.