El experimentado defensor explicó cómo fue que llegó a anotarse el equipo en el certamen para mantener la llama encendida: "Juego con unos amigos que hace un par de años nos juntábamos a jugar en cancha de once y tomamos la decisión ahora de entrar en un campeonato con la prioridad de divertirnos un poco".
En ese sentido, advirtió: "Más allá que es un campeonato, la idea de esto es compartir ochenta minutos de juego y pasarlo lindo". Y reconoció: "A veces te calentás adentro de la cancha, pero son cosas de partido y terminan ahí. Después está cada uno en la suya".
De todos modos, el veterano insistió en que, si bien la pasión y las ganas de ser campeones siguen vivas, no es algo fundamental en Atlas. "Obviamente que queremos ganar, pero lo primordial pasa por otro lado. Los viernes nos juntamos cada 15 días a compartir un asado previo a lo que es el fin de semana y ahí se vive lo más lindo", expresó.
Y brindó su visión sobre cómo se disfruta jugar a la pelota de manera amateur: "Terminás aprovechando los fines de semana en un horario que no saca tiempo con la familia y le podés seguir dando a la bola, que es algo que siempre le gustó a uno y siempre lo va a seguir haciendo", destacó.
En tanto, admitió que conforme pasan los años, las patadas empiezan a doler de otra manera. "Los golpes se sienten más a esta edad, pero es lindo. ¿Qué le vamos a hacer? Sarna con gusto no pica...", resaltó el zaguero.
Trayectoria en inferioresMeza se inició como futbolistas en las divisiones menores de Berazategui y Arsenal, pero finalmente se alejó antes de dar el gran salto, por cuestiones personales. "Con el tiempo había que tomar otras decisiones. Las dos cosas no se podían hacer y me decidí por el laburo y el estudio", comentó.
De aquellos años de juventud, recordó el hecho de haber compartido la cancha con el Polaco Kunz: "Estuvo un tiempo conmigo y era un jugadorazo. Lamentablemente se nos fue hace un par de añitos porque incluso seguíamos jugando los sábados para divertirnos", indicó.
Al ser consultado por un formador en su corta carrera, el veterano no eligió a ningún técnico, ya que prefirió poner por encima de todos a su padre: "El que más me marcó fue mi viejo. Él tuvo la posibilidad de jugar al fútbol en Olimpia de Asunción y me indicaba cómo jugar. Eso va a ser inolvidable", sostuvo.