Desde que comenzaron las altas temperaturas, la ribera de Quilmes explota de visitantes y este fin de semana no fue la excepción, ya que se calcula que fueron alrededor de 50 mil personas entre el sábado y domingo pasado, según la estimación del jefe de los Guardavidas Gonzalo Caro.
"Es la cifra que venimos manejando los últimos días; surge del aporte que hacen los 42 rescatistas que trabajan en cada puesto instalado en la costa, entre la calle Espora en Bernal y el Arroyo Giménez", manifestó Caro en diálogo con este medio.
Asimismo, consideró que "viene tanta gente porque es un espacio gratuito, de fácil acceso y con menor temperatura que la ciudad". "Si hace 40 grados, dentro de una casa sin refrigeración hace 10 más. Por eso se vienen hasta acá, porque no se sufre tanto el calor, hay más viento y la estadía se hace agradable", explicó.
En ese sentido, el Jefe de Guardavidas sostuvo que, sólo el domingo pasado, "se hicieron aproximadamente 100 rescates" por un fenómeno poco habitual. "El río estaba muy alto, en 2,30 metros. La gente se metía y enseguida quedaba tapada. Estoy trabajando acá hace 16 años y esto pasó dos o tres veces", señaló y -luego- añadió: "Los guardavidas terminaron muertos de cansancio por tanto trabajo, estoy orgulloso de ser el jefe de ellos, porque no se registró ni una sola víctima".