La máxima distición de la UNQ que se entrega a personalidades destacadas de la ciencia, la cultura, la política y la historia ya fue recibida por Estela Barnes de Carlotto, Carl Djerassi, Miguel Murmis, Juan Gelman, John Sulston, Baltasar Garzón Real, Emilio Fermín Mignone, Héctor José Cámpora, Raúl Ricardo Alfonsín, y Jorge Alberto Taiana, entre otros.
Rigoberta Menchú es una activista de los derechos humanos de Guatemala que nació en una familia numerosa campesina de la etnia indígena maya-quiché y tanto su infancia como su juventud estuvieron marcadas por el sufrimiento de la pobreza, la discriminación racial y la violenta represión con la que las clases dominantes trataban al campesinado.
Algunos miembros de su familia, entre los que estaba su madre, fueron torturados y asesinados por los militares o por integrantes de la policía paralela de los "escuadrones de la muerte"; mientras que su padre murió con un grupo de campesinos que se encerraron en la embajada de España en un acto de protesta, cuando la policía incendió el local quemando vivos a los que estaban dentro.
Frente a estas pérdidas, sus hermanos optaban por unirse a la guerrilla, mientras que Rigoberta Menchú inició una campaña pacífica de denuncia del régimen guatemalteco y de la sistemática violación de los derechos humanos de que eran objeto los campesinos indígenas, bajo la ideología del cristianismo revolucionario de la "teología de la liberación".
Para escapar a la represión se exilió en México, donde publicó su autobiografía en 1983; recorrió el mundo con su mensaje y consiguió ser escuchada en las Naciones Unidas. En 1988 regresó a Guatemala, protegida por su prestigio internacional, para continuar denunciando las injusticias.