En diálogo con El Quilmeño, el propietario, Norberto Llamas, ex candidato a intendente por la Unión Cívica Radical en 1991, relató cómo fue el ataque. "Eran cinco delincuentes, pero cuatro fueron los que entraron con pasamontañas y armados con pistolas 9 milímetros. El restante se quedó como 'campana' y en su mano tenía un handie que detectaba la frecuencia radial de la policía", detalló.
"Una vez en el interior -continuó- obligaron a todo el personal a dirigirse hacia la parte de atrás y golpearon al químico, que había llegado tarde. Al él le pegaron una piña y una patada y luego lo mandaron con nosotros. Éramos 12 lo que estábamos viviendo ese momento de terror", añadió.
Asimismo, el empresario señaló que los atacantes "empezaron a revolver todos los cajones preguntando "dónde estaba el dinero de los sueldos". "Parece que alguien le pasó un dato equivocado, porque los salarios están bancarizados", reveló.
"Según las cámaras de seguridad que tenemos -agregó- los ladrones estuvieron 4 minutos, hasta que 'la campana' empezó a gritar que estaba cerca la Policía".