Situación -continuó- que se agrava con el hecho de que "algunas calles están totalmente rotas y se ve todo lo que está abajo de ellas".
"Situación desesperante"
"Cuando llueve, la situación es muy desesperante porque sale todo a la superficie", agregó.
En este sentido, puntualizó que para desagotar los pozos tienen que recurrir a las empresas de tanques atmosféricos: "No nos queda otra que recurrir a los camiones que nos cobran precios muy desmedidos. Lo que cuesta el desagote ronda los 500 pesos y lo hacemos tres veces al año, llegando así a los 1500 anuales".
Además, se preguntó "por qué la Municipalidad no se hace cargo de llevar a cabo las obras, por qué no responde a los reclamos de los vecinos, que queremos que mejore nuestra calidad de vida".
Como si fuera poco, Gisela se mostró molesta porque de los desechos "emana un fuerte olor, de tal manera que nos produce un impresionante dolor de cabeza".
"También, no deja de ser un foco infeccioso, en el barrio San Nicolás hay muchos chiquitos y tenemos que cuidarlos al cruzar la calle para que no se caigan", agregó.
Pedido de asfalto
En otro orden, Gisela exigió que la Municipalidad de Florencio Varela "solucione el problema que tenemos con las calles".
A modo de ejemplo, citó el caso de la intersección de Riobamba y Provincias Unidas "cuyo asfalto está roto, y se llena de agua que proviene de otras zonas, además se combina con lo proveniente de los pozos".
"La destrucción de las calles se deben a la gran cantidad de camiones que pasan por la zona y a las líneas de colectivos 500 y 383 y sus ramales 6 y 7", agregó la vecina de San Nicolás.