26 de julio 2014 - 12:55
Las napas agravan la salud de los vecinos de Kolynos
La constante humedad que brota por los pisos y paredes no sólo destruye las viviendas, también agrava la salud de quienes padecen bronquiolitis, neumonía, alergias y broncoespasmos, muy comunes en el invierno.
las napas agravan la salud de los vecinos de kolynos
El elevado nivel de las napas en el barrio Kolynos de Quilmes Oeste está destruyendo las viviendas de los vecinos, quienes denunciaron que la humedad en los pisos y paredes el estado de salud de aquellas personas que padecen enfermedades respiratorias, por lo que reclamaron al municipio la implementación de urgentes medidas.

En diálogo con El Quilmeño, Silvia -que vive sobre la calle 395, entre Corrientes y Entre Ríos- manifestó su indignación y, al mismo tiempo, describió que el patio de su casa "parece un bañado", mientras que el de su vecino es similar a "una laguna".

El problema de las napas, según la mujer, deteriora los revoques y estropea los muebles. Sin embargo, aseguró que lo más grave es que "profundiza el mal estado de salud de aquellas personas con dificultades bronquiales", quienes deben mantenerse en lugares secos para no empeorar su cuadro.

"En nuestro barrio, como en cualquier otro, tenemos muchos niños, adultos y mayores que sufren de bronquiolitis, neumonía, alergias y broncoespasmos, que son lo que más sufren por la humedad que generan la subidas de napas", indicó Silvia, quien -además- agregó que "el hijo de un año y medio de una vecina, que tiene retraso madurativo, tuvo que ser llevado de urgencia a un hospital por complicaciones en las vías respiratorias".

Las bajas temperaturas tampoco ayudan a los habitantes del barrio Kolynos. "Es increíble que además del invierno, tengamos que luchar contra la humedad. A ésta época del año, la sufrimos demasiado. Espero que las autoridades municipales solucionen esto de una vez por todas", agregó Silvia, indignada.


Cloacas

Asimismo, la vecina solicitó a la Municipalidad de Quilmes que intervenga ante Aysa, para que habiliten las conexiones domiciliarias a la red cloacal, cuya obra terminó hace un año. A propósito del tema, Silvia aseveró: "No vemos la hora de usar las cloacas. Estamos cansados de seguir utilizando los pozos y desagotarlos, porque los camiones atmosféricos nos cobran cerca de 800 pesos".

"Es una pena que teniendo la posibilidad de contar con el servicio, que lo esperamos durante 27 años, no lo podemos usar. No entiendo por qué", se preguntó.

En la misma línea, Silvia detalló que "hay vecinos que hicieron precarias conexiones cloacales, de tal forma que algunos desechos terminan en las zanjas".