Para juntar el dinero, la familia ya hizo muchas actividades. Desde el comienzo recolectaron tapitas de plástico para venderlas y organizaron festivales de rock, por donde pasaron numerosos artistas de la zona.
En la actualidad, colocaron urnas en el Ministerio de Economía de la Nación, donde trabaja Silvana, junto a su marido Pablo, para que los empleados puedan dejar su ayuda.
Asimismo, indicó que "hace unos días, estuvimos en las canchas de Quilmes y Arsenal de Sarandí, donde ambas voces del estadio mencionaron el caso de Cata a los hinchas. Además, nos dejaron desplegar una bandera".
"Por otro lado, asistimos a una maratón organizada por una marca deportiva, en la que instalamos una especie de stand y repartimos volantes", puntualizó.
Como se mencionó más arriba, Cata no puede desenvolverse por sí sola debido a su epilepsia refractaria, que es la peor que existe. Además, demanda de una dieta especial, llamada cetogénica, que es libre de glucosa.
En la misma línea, cabe destacar que posee una alimentación rigurosa, que implica cantidad y horarios estrictos, vía sonda nasogástrica.
También, necesita de muchas terapias. Cuenta con tres kinesiólogos respiratorios, dos kinesiólogos motrices, una terapista ocupacional, una fonoaudióloga, una estimuladora visual y otra auditiva.
Para conocer mejor a Catalina, pueden ingresar a su página de internet: www.todosxcata.com.ar.