El defensor señaló que su principal motivación para seguir jugando es ver a sus amigos de manera más frecuente. "Ya a esta edad no vas a ganar plata, uno viene a pasar un buen rato. Cuando jugaba en el Ascenso por ahí te sacrificabas el doble para llegar a un club más grande, pero hoy lo más importante son las comidas y las juntadas de los fines de semana", reconoció.
Sin embargo, aclaró que a la hora de entrar a la cancha el sentimiento es siempre el mismo para todos: "Cuando rueda la pelota uno quiere llevarse los tres puntos. Venís a divertirte, pero si ganás, mucho mejor".
Stier explicó que el equipo se fue formando con gente de distintos lugares: "A algunos los conozco desde la infancia, del club CEDI Los 15, a otros los crucé en inferiores de alguna otra entidad y al resto los conocí directamente acá."
Asimismo, admitió que la buena marcha del conjunto en la tabla influye a la hora del estado de ánimo. "El resultado ayuda a la unión del grupo y la buena onda. La buena gente que hay en el plantel es fundamental", manifestó.
En ese aspecto, precisó que en el rectángulo de juego se siguen haciendo mala sangre. "Te agarrás broncas, que casi siempre son las mismas. Uno aprende con el tiempo y puede corregir cosas, pero sos temperamental y te calentás igual. Significa que no se perdió la chispa también", aseguró.
Orígenes
Sobre sus inicios, el zaguero confesó que hizo inferiores en Quilmes, donde llegó a hacer una pretemporada con Primera en la época de Carlos Trullet. Hasta que un día una lesión le jugó una mala pasada y quedó libre. Desde ese día comenzó en Berazategui, donde estuvo por cuatro años.
Sobre su paso por el Naranja, sostuvo que no fue algo sencillo, pero tuvo satisfacciones: "Vivimos momentos complicados, aunque uno se queda con que pudo llegar a Primera, debutar y jugar ante mucha gente conocida".
Al mismo tiempo, valoró el cariño de la gente berazateguense. "Con el tiempo uno se da cuenta de que por la calle hay personas que te conocen y te saludan. Eso es algo muy lindo y lo dimensionás de otra forma", se sinceró.
A la hora de elegir un entrenador aseguró: "No tengo un referente, pero de todos aprendés algo. Tanto de los malos como de los buenos". Y no dudó en nombrar al más reconocido que tuvo en el ambiente futbolístico: "En inferiores tuve a Jorge Gáspari, que fue campeón con Quilmes, y eso es algo muy importante".