08 de junio 2011 - 00:00
Logró ahuyentar a ladrón valiéndose de su palo de amasar
Un grupo de vecinos de la Ribera de Quilmes realizó un corte sobre la calle Otamendi, a la altura de Italia -a metros de la rotonda de Cervantes- para exigir “más seguridad en el barrio” y, al mismo tiempo, reclamaron la “colocación de luminarias” ya que la falta de iluminación perjudica a los vecinos, quienes aseguraron ser víctimas de delitos constantes. La bronca de los vecinos estalló con el intento de asalto que sufrió en su casa una comerciante del barrio, a quien un delincuente roció con alcohol y amenazó con prenderla fuego, pero -mediante un acto de valentía- la mujer logró evitar el robo al golpear en la cabeza con un palo de amasar y ahuyentar al malviviente. Tras el ataque, los vecinos se organizaron y decidieron llevar adelante la medida de fuerza. Durante la protesta, reclamaron la presencia de autoridades de la comisaría 1° de Quilmes y del municipio. “No estamos prendiendo gomas ni somos piqueteros, sólo estamos esperando que baje el comisario de la primera para que hable con los vecinos. El primer reclamo es por la seguridad y -en segundo lugar- exigimos luminarias a la municipalidad de Quilmes, queremos que venga algún funcionario también”, exigió ayer uno de los manifestante en pleno corte de calle. Asimismo, otro vecino de la Ribera reclamó: “Queremos más seguridad para toda la gente del barrio, porque no puede ser lo que le pasó a la vecina, nuestra almacenera, es algo que ya rebasó el vaso”. La almacenera del barrio logró espantar con un palo de amasar a un delincuente que había ingresado a su vivienda, ubicada en Otamendi y 91 para robar y la había rociado con alcohol para prenderla fuego. El delincuente ingresó en la casa de la comerciante y le esparció el líquido inflamable sobre la ropa exigiéndole dinero pero, cuando la mujer simuló ir a buscar la plata, tomó el palo y atacó al ladrón, quien huyó sin cometer el delito.