Seis partidos sin ganar, cuatro caídas en forma consecutiva y un conjunto que no ofrece respuestas, ni futbolísticas ni anímicas, conforman un panorama poco alentador para el elenco de la región, al que se suma la posibilidad de la salida de su segundo técnico en pocas fechas.
Tras el 0-1 con San Telmo, en aquel encuentro pendiente y con el que el Mate se puso al día con el fixture, el rumor de la salida de Oscar Santángelo comenzó a circular, mientras crecían los cuestionamientos a ciertos jugadores, aunque todos fueron alcanzados por el repudio de socios y simpatizantes, que también se mostraron enojados por las malas condiciones de un campo de juego que estuvo varios meses inactivo para ser remodelado.
En materia deportiva, ante las versiones que surgieron tras la derrota en la Barranca, el experimentado entrenador despejó los rumores, declaró que tiene fuerzas para seguir y que al equipo le falta confianza para obtener esa victoria que la permita empezar con el despegue.
No obstante, con el antecedente aún fresco del despido de Guillermo Szeszurak, nadie puede asegurar que en los próximos días haya novedades o que frente a un resultado negativo ante Defensores Unidos (que vuelve a jugar en Zárate, con su público, tras varias fechas haciéndolo a puertas cerradas), el corto ciclo del técnico rosarino llegue a su fin.
En el fondo de la tabla
Penúltimo en las posiciones, con apenas siete puntos (producto de dos triunfos y un empate), compartiendo el lugar con Deportivo Laferrere y apenas superando a J.J. Urquiza, pero último en los promedios, la tabla que realmente interesa, Argentino necesita recuperarse y de forma urgente.
Recién se ha disputado un tercio de la temporada, pero haber cosechado sólo el 18 % de las unidades en disputa, deriva en que el margen de error se haya achicado ya desde esta primera rueda. Falta mucho todavía y se puede dar vuelta la historia, pese a que el comentario entre los hinchas del Mate es: "Así, nos vamos a la D".