Una madre de Florencio Varela colaboró con la policía en el proceso de arresto de su propio hijo para salvarlo del flagelo del consumo de paco y para que no siga cometiendo robos en el vecindario, ya que aseguró que “iba a morir por su adicción o asesinado en algún hecho delictivo” y, además, consideró que “en una celda va a estar más seguro”
Finalmente, el joven será derivado hoy al Centro de Prevención de Adicciones (CPA) de Florencio Varela, en donde comenzará un proceso intensivo de recuperación a las adicciones y no se descarta que lo trasladen a una instituto de mayor seguridad para evitar que se escape.
La mujer, llamada Olga Gómez, vive en Hudson y es madre de siete hijos. Entre ellos se encuentra Alexis, de 20 años, que al igual que su hermano mayor cayó en una de las adicciones más destructivas: el consumo de paco.
Para poder comprar la droga, el joven recurrió a la delincuencia. En declaraciones a los medios, Olga dijo: “De mi casa se llevo todo; un DVD, ropa, hasta ollas y cucharas me vendía. El día de mi cumpleaños lo vieron escapando por los techos de un vecino con un microondas robado”, contó la mujer.
Para alejarlo de este tipo de situaciones, la madre decidió buscar al testigo de un robo que había cometido su hijo y, cuando lo ubicó, lo acompaño para hacer la denuncia. Luego, llamó a la policía de Bosques, con quien había acordado la forma de detener al joven adicto. De esa manera, lo entregó a las fuerzas de seguridad y hasta ayudó a que le coloquen las esposas.