Cabe destacar que el 22 de diciembre del año pasado, a tan solo dos semanas de haber asumido, el intendente de Quilmes decidió aumentar los gravámenes en un 25 por ciento.
Fuertes críticas
La iniciativa del oficialismo desató fuertes críticas por parte de la concejal Eva Mieri, quien aseguró que la suba del impuesto "impactará en forma directa en la capacidad económica de los ciudadanos, sumado a un contexto de ajuste de la economía nacional pocas veces visto en la historia argentina".
"Sin haberse cumplido ni siquiera un año de primer aumento, Martiniano Molina cree necesario un nuevo incremento en este impuesto, pero ahora en un 32 por ciento. Nos encontramos frente a un contexto municipal donde el bolsillo del ciudadano ha sido vapuleado", enfatizó la edil kirchnerista, al tiempo que indagó: "¿Seguiremos castigando al vecino quilmeño con la suba de la tasa municipal?".
Mieri, quien de esta manera adelantó su voto negativo, consideró que "el primer aumento de tasas no se vio reflejado en el cuidado y el mantenimiento de los espacios verdes, ni en las calles limpias e iluminadas".