Quilmes nuevamente vuelve a quedar en lo más alto en un Rally Dakar, esta vez de la mano del único representante de la zona, Víctor Mastromatteo, que a sus 47 años y con más de 20 en el off road, dio la vuelta al recorrido una vez más, en su cuarta presentación en esta competencia, y por si fuera poco fue campeón en su categoría de vehículos con Reglamento Score, junto a su navegante chileno Emiliano Fuenzalida.
El oriundo de la región arribó en el puesto 48 de la clasificación general tras completar el exigente y -por momentos- salvaje recorrido por los intrépidos caminos de Argentina, Bolivia y Chile -país que tomó por adopción hace 25 años- y con más de 9 mil kilómetros de extensión total.
"Realmente creo que fue el Dakar más difícil que tuve que correr. Se nos presentaron muchísimas dificultades pero jamás nos dimos por vencidos. El trayecto nos mostró caminos con mucha piedra y la parte de las dunas fue la que más nos hizo retroceder puestos, pero el balance fue genial porque terminamos con el Buggy entero y nosotros muy lúcidos y con buen estado físico", sostuvo en declaraciones radiales al envío Campeones por Radio Rivadavia.
Emocionado pero a la vez muy pensante, Mastromatteo recibió su medalla y su trofeo de campeón en Valparaíso, donde se realizó la llegada del Dakar.
En continuación con el análisis de su campaña, el piloto señaló: "Podríamos haber terminado mucho más adelante. Sin duda que en el puesto 25 tranquilamente deberíamos haber estado, pero hubo etapas en las que llegamos muy tarde por la dificultad del recorrido y ahí perdimos tiempo y posiciones. Igual, lo más importante era llegar y aquí estamos".