El cuerpo permaneció tirado durante 6 horas en la vereda, acompañado por sus dos amigos que lloraban sin consuelo al lado del cadáver. Recién al mediodía llegó la Policía Científica y se labraron las actuaciones correspondientes, para que los restos sean trasladados a la morgue judicial.
"Batallas campales"
Vecinos de la estación de San Francisco Solano fueron consultados por El Quilmeño sobre lo que ocurre a la salida del cuestionado boliche. "Entran con armas, nadie controla nada. Todos saben que al baño no se puede ir, porque te roban ahí mismo", expresó a este medio Darío Torres, quien confesó haber concurrido una vez al lugar y después "nunca más".
María Tosso, una vecina que vive a una cuadra, señaló que "todos los fines de semana se arman batallas campales". "Se agarran a los tiros, yo escucho todo porque me quedo despierta a esperar a mi hijo cuando va a bailar a Quilmes. Yo misma lo voy a buscar, porque si vuelve caminando seguro le roban", agregó la mujer, quien reclamó "que lo clausuren ya".