Los hechos
Ratto tenía 17 años cuando en noviembre de 2007 fue embestido por un camión con acoplado cuando circulaba en su motocicleta por Triunvirato entre Húsares y Condarco. En el accidente de tránsito participaron otra moto preparada para correr y un automóvil, que circulaban de contramano.
El joven perdió la vida en el nosocomio quilmeño, por lo que su madre Graciela Romero, denunció que el triste desenlace se debió a la falta de atención médica, insistiendo en la Justicia, que su hijo “tendría que estar vivo y que se trató de una mala praxis”. La investigación judicial detalló que “los profesionales que atendieron a Ratto omitieron injustificadamente cumplir con su tarea. Los médicos imputados no emplearon los medios a su alcance en la asistencia del paciente”. Por este argumento, en la resolución de la fiscal Claudia Vara, que entendió que los profesionales de la Salud participaron de “homicidio culposo”, se indicó que para “los médicos era posible prever el resultado, el cual era evitable” y “lo privaron de sobrevivir”.
Falencias
Cabe destacar, que la investigación penal permitió establecer serias falencias en la atención de Walter Ratto, entre las que se enumeraron que “se le efectuaron estudios después de más de dos horas de permanecer” en el nosocomio quilmeño; que las médicas “se desentendieron de los estudios que ordenaron”; y que “ignoraron síntomas”.
Asimismo, la adulteración del libro de Registros de la Guardia del Isidoro Iriarte también fue motivo de investigación y por este motivo las tres médicas y el traumatólogo fueron imputados por el delito de “falsedad ideológica”, por el que debieron declarar en los Tribunales locales.