Fue en cercanías de las calles Güiraldes y San Martín donde Griselda Véliz fue abordada por dos sujetos, que la golpearon con salvajismo para robarle su mochila. En diálogo con El Quilmeño, la mujer explicó que, al momento del robo, se dirigía "a pagar la tarjeta de crédito y a tomar el colectivo para ir al trabajo". "Escuché el ruido de la moto, me di vuelta y observé que venían hacia mí. Comencé a correr y uno de ellos gritó 'tirale a las patas'. Al oír eso me asusté y me quedé quieta, hasta que sentí un fuerte golpe en la cabeza y me tiré al suelo, porque pensé que me iban a matar", relató la vecina.