Los usuarios afectados -quienes atraviesan innumerables problemas a raíz de los trastornos en el servicio- consideraron que "los cortes de luz son premeditados; salvo en las zonas donde se queman transformadores eléctricos". "Lo cortan siempre cerca de las 18 horas. Encima, los cortes se van mudando de zona; cuando le vuelve la luz a un determinado barrio, se le va a otro; y así hace 15 días con lo mismo", manifestó Karina Galvarini, una referente del barrio Iapi que estuvo ayer frente a la sede de Edesur.
Asimismo, sostuvo que las interrupciones de electricidad perjudican no sólo a los hogares familiares, sino también a los centro de salud, los comercios y las escuelas de las zonas afectadas. "Muchos comerciantes deciden cerrar para que no les roben. Los chicos tienen clases cada dos días; y en los salas de salud los profesionales están atrincherados por la inseguridad. Encima, ya tuvieron que desechar vacunas que perdieron la cadena de frío", añadió la mujer