En tanto, Cristian Ballestero, el chofer de la autobomba, reconoció sentir "impotencia y miedo". "No sabíamos si había gente armada. No había patrullero ni policía, porque estamos abocados a dirigirnos a combatir el incendio", aseguró.
¿Zona liberada?
Por otra parte, ayer por la madrugada fueron asaltados otros tres locales sobre la calle 9 de Julio, en una seguidilla de robos que comenzó con el atraco millonario en la Galería Crimau y continuó con un negocio de carteras desvalijado hace 10 días; hechos que -llamativamente- sucedieron escasos metros de la Comisaría 2ª y desataron la indignación de comerciantes.
Los delincuentes, en esta oportunidad, forzaron las puertas de blindex de tres comercios de indumentaria y robaron prendas que se encontraban cerca del ingreso. En uno de ellos sonó la alarma, por lo que debieron suspender el raid y se dieron a la fuga.
"Me sonó la alarma del local a las 4 AM y salí corriendo. Cuando llegué, encontré una remera tirada en el piso y noté que me habían destrozado la cerradura de la puerta", describió a DIARIO POPULAR Alejandra Picciotti, dueña de la casa de moda Altino.
La comerciante reconoció que le llevaron una docena de prendas y explicó que "también le robaron a otros dos locales de ropa de la cuadra". "Este mes saquearon por completo una óptica sobre la calle San Martín y el local de carteras que está al lado de mi negocio. Ahora me tocó a mí", lamentó y, luego, exclamó: "Sentimos que estamos vulnerables, necesitamos que alguien nos dé bolilla. El centro de Bernal era seguro, si no hacemos algo los clientes dejarán de venir".