El presidente del Centro de Panaderos de Quilmes y de la Federación Argentina de Industriales Panaderos, Rubén Salvio, negó que se esté evaluando incrementar el precio del pan, situación que llevó tranquilidad a cientos de vecinos que temían que se produjeran subas luego del anuncio del Gobierno Nacional, sobre liberación de precios de lácteos y panificados. El referente panaderil explicó que el sector “nunca tuvo precios máximos, ni tampoco el Gobierno ha tratado de imponernos topes”. Lo que hubo, pero hace cinco años, fue un acuerdo para vender el kilo de pan a 2,50 pesos, en algunas especialidades, pero esto ya no está vigente, porque lógicamente es imposible sostener esos valores en la actualidad”. Al respecto, Salvio detalló: “Nosotros hemos aumentado el precio del pan cada vez que fue necesario, y hoy estamos estabilizados en los 7 y 8 pesos en esta parte del Gran Buenos Aires, y entre los 8 y 9 en Capital Federal”. Asimismo, aclaró que en el interior “los precios son un poco más bajos y oscilan entre 6 y 7 pesos” porque los costos generales son menores. Con estos detalles, Salvio dejó en claro que no deberían darse aumentos de precios porque “los valores actuales están acorde a las necesidades y los costos de producción”.