La victoria ante Central Ballester pudo y debió ser más amplia que ese 2 a 1, que le puso algo de suspenso al tramo final del juego y en el que el Mate también exhibió fortaleza para no dejarse llevar por delante por un rival que sostuvo mucho empeño para disimular la superioridad del adversario. "Cuando se están jugando cosas tan importantes, casi que es imposible que no se sufra un poco. De todas maneras, no terminamos apretados, ni mucho menos, aunque, está claro que teníamos que haberlo definido antes, ya que después pueden pasar estas cosas, como que te hagan un gol de rebote", señaló el Búfalo en diálogo con EL QUILMEÑO.
Duro
El elenco de la Barranca consiguió su octavo éxito consecutivo y el obtenido ante el Canalla -que lucha por permanecer en la D- no resultó un trámite, sino que el dominio de las acciones fue claro, en favor del visitante. Con el protagonismo como bandera, ya desde el arranque dejó establecido que iba por los tres puntos, para mantener o estirar la ventaja sobre sus perseguidores. A los pocos minutos, Diego Leguiza capturó un rechazo corto del arquero para marcar la primera diferencia y de allí en adelante, fueron varias las chances desperdiciadas para estirar las cifras.
"Parecía que queríamos hacer el tercero, el cuarto y el quinto, antes de meter el segundo. Igualmente, es importante que el equipo sostenga esa verticalidad y por eso el arquero sacó varias", analizó el entrenador, quien se mostró conforme y confiado de que se dé el salto de calidad.