Al igual que Rodríguez, también se quejaron varias familias de la calle Gutiérrez, quienes denunciaron que no pueden dormir por la actividad en Kyrios. Asimismo, advirtieron que el local bailable "fue clausurado por no tener salida de emergencia", pero volvió a funcionar al siguiente fin de semana .
"Yo lo único que pido es que sean más rigurosos con las inspecciones, que las hagan cumplir porque no creo que en una semana solucionen todo tan rápido", exclamó una mujer que vive frente al Hotel Eros.
Los reclamos
La solución, para algunos damnificados, es que los propietarios del boliche instalen en las paredes aislantes sonoros, para morigerar la contaminación auditiva. También, piden que el local nocturno funcione sólo los viernes y sábados, para no perjudicar el descanso previo a días laborables.