23 de noviembre 2010 - 00:00
Obispado creará un centro de atención para adictos
Lo anunció monseñor Stockler durante la celebración de la XV Misa de la Esperanza. Funcionará junto al barrio Santa Rosa, en Varela, ocupará 14 hectáreas y será inaugurado en marzo próximo
El anuncio fue realizado durante la XV Misa de la Esperanza.
En el sector del Distribuidor Vial del Cruce Varela se celebró la XV Misa de la Esperanza, bajo el lema “Gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, en espacios pequeños, produce grandes cambios”. Una numerosa cantidad de fieles se congregó en la denominada zona de los puentes, siguiendo la eucaristía, que presidió el obispo diocesano, monseñor Luis Stockler. Stockler advirtió sobre el flagelo de la droga en la Argentina, y anunció en la oportunidad la instalación de un centro de atención para los adictos a las drogas en Varela. Como acontece anualmente, una nutrida cantidad de fieles de Berazategui, Florencio Varela y Quilmes se agruparon en el predio que une a los tres partidos que componen la diócesis para participar de esta eucaristía. Cada uno de los asistentes llevó una vela. Con este signo, según explicaron los organizadores, “se habla de ser ‘luz esperanzadora’, luz que acompaña, incluye, no prejuzga, extiende la mano, se compromete, ama”. La colecta, a través de alcancías destinadas a tal efecto en todo el sector del Cruce, esta vez estuvo destinada para los “Campamentos Brocherito”, una iniciativa que comenzó en 1985 impulsada por el padre Gino Gardenal, fallecido meses atrás, y que hoy continúa recibiendo a cientos de chicos en las vacaciones. Mientras tanto, el centro para adictos anunciado por Stockler estará ubicado en Florencio Varela junto al barrio Santa Rosa, y se llamará “Familia de la Esperanza”. Ocupará 14 hectáreas y su inauguración está prevista para el 13 de marzo.
Desde 1996
Cabe recordar que la Misa de la Esperanza es una celebración que se lleva a cabo en la Diócesis de Quilmes desde 1996. La situación política y social del país de aquellos tiempos -con los altísimos índices de desocupación, la angustia de la gente y la falta de perspectivas- motivaron esta eucaristía. Por eso, en aquel año, monseñor Jorge Novak invitó a proclamar la esperanza cristiana en un día que luego quedó como fecha fija: la fiesta de Cristo Rey. Así, cada año “se trata de afirmar concretamente la presencia del Reino de Dios en la vida de este pueblo diocesano, con su opción preferencial por los más pobres y necesitados, y su incondicional amor misionero”, se indicó. Desde 2002, con monseñor Stockler como Obispo de Quilmes, la Misa de la Esperanza se profundizó como celebración donde “el Pueblo de Dios alaba a su Señor, y considera junto con su Obispo, los grandes principios del magisterio social de la Iglesia para entender y afrontar cristianamente las distintas situaciones de la realidad en donde la vida de la gente se ve amenazada”.