Con el objetivo de promover el consumo de alimentos saludables y el rol de los productores locales, se realizará la Fiesta Verde, Primera Fiesta de la Florihorticultura en Florencio Varela, el sábado y domingo próximos de 10 a 20, en el barrio San Luis, corazón de la horticultura ubicado en Avenida de los Inmigrantes entre calles 1387 y 1379, Florencio Varela. Bajo la consigna “Del productor a la mesa”, es la primera vez que se celebra en esa ciudad una “muestra verde” bajo conceptos modernos de adaptación de la producción a los requerimientos de una población que crece no solo en número sino en conciencia de sus hábitos alimenticios incorporando a su dieta alimentos naturales y saludables. Habrá venta de producción local a precios de oferta: frutas, verduras, hortalizas, hierbas aromáticas, huerta orgánica, avicultura, conservas y dulces, hongos comestibles, flores para jardín y de corte, viveros, huevos, miel, platos gourmet, escabeches, licores, productos medicinales, textiles y artesanías, ñandúes, conejos, y cerdos, entre otros emprendimientos.También los asistentes podrán disfrutar de gastronomía gourmet a través de 10 cocinas ordenadas por alumnos de Ott College (Colegio Gastronómico Hotelero) y cocina japonesa.
Cursos de cocina
Finalmente, también se realizarán cursos de cocina en vivo con amplia variedad de platos, y charlas técnicas sobre horticultura orgánica, técnicas agropecuarias, entre otras. La Fiesta Verde es organizada por la Asociación de Productores Hortícolas de Florencio Varela y Berazategui (Aphovabe), la Asociación Japonesa Argentina (AJA), y la Sociedad de Fomento Villa San Luis, bajo la coordinación general de la Confederación General Empresaria de la República Argentina, Delegación Florencio Varela (CGERA FV). El coordinador General de la Fiesta y de la delegación local de CGERA, Luis López, explicó lo que pretende dejar la muestra: “Es importante concientizar al público en la importancia de ingerir alimentos saludables y de procedencia segura, además de promover nuestros productores locales”.
Impacto social
Entre los ejes temáticos de la Fiesta se busca el impacto social, por lo cual se desarrolla en un espacio público de gran afluencia de personas con fuerte llegada a la comunidad. El partido de Florencio Varela es la zona productora hortícola más importante del Gran Buenos Aires con capacidad de generar alimento en fresco para la gran concentración poblacional de la Capital Federal y el conurbano. Forma parte de la región del Cinturón Verde del Gran Buenos Aires y tiene como principal actividad agrícola la producción de hortalizas y flores. Cuenta con el mejor productor hortícola 2008 otorgado por Banco Nación, Manuel Dosantos Domínguez. La Fiesta pretende también el desarrollo de las economías regionales, la valorización de las producciones locales, la difusión del valor nutricional de los diferentes productos y la educación alimentaria de la población. “El verde se identifica con la tendencia de comer más sano, alimentos naturales producidos bajo conceptos de responsabilidad ambiental sustentable donde es muy acotado el uso de agroquímicos”, explicó López. Además, la incorporación de la organización internacional Slow Food a la propuesta gastronómica pone el acento en una filosofía centrada en la revalorización de lo local, de los tiempos de degustación y producción de los alimentos, del comercio justo. La horticultura periurbana de Buenos Aires constituye, paradójicamente, un paradigma vigente para toda América, pues aún hoy contiene una interfase campo-ciudad con enorme vigencia productiva. Para expresar aún más este potencial es imperioso desatar las restricciones que lo condicionan. En Argentina se denomina “cinturón verde” al territorio ocupado por quintas o huertas familiares y comerciales que rodea a las ciudades y donde se producen hortalizas para abastecer a la población urbana. Estos cinturones hortícolas fueron la primera manifestación de la horticultura en la Argentina, a fines del siglo XIX. El cinturón verde del Gran Buenos Aires, que comprende un arco que va de Campana a La Plata, incorporó profundos cambios en su composición demográfica y cultural con el reemplazo de los quinteros portugueses e italianos por inmigrantes bolivianos a partir de las décadas del 70 y 80.