Las tosqueras se cobraron una nueva vida, en esta oportunidad se ahogó un joven de 16 años que el sábado fue a refrescarse al espejo de agua que se encuentra en Ezpeleta, en el kilómetro 23 y medio, sin tener en cuenta que suelen convertirse en una trampa mortal y que él no sabía manejar.
Un adolescente de Ezpeleta fue hallado muerto tras internarse en las aguas de una tosquera, donde quiso refrescarse por las altas temperaturas de la jornada, y terminó ahogándose.
El joven estuvo siendo buscado desde que desapareció por un equipo de buzos tácticos perteneciente al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Quilmes. El chico de 16 años era de Ezpeleta y según informaron sus familiares no sabía nada.
Cinco bomberos integraban la embarcación que encabezó la búsqueda del chico, al frente del principal Diego Bustos, y al cabo de pocas horas dieron con el cuerpo del chico. La tosquera de Ezpeleta es un lugar muy frecuentado por vecinos de Ezpeleta que ante las altas temperaturas eligen refrescarse en estos espejos de agua que se encuentran prohibidos por la peligrosidad que tienen estas aguas.
Cabe recordar que las tosqueras son sumamente profundas, de aguas muy frías (lo que suele provocar calambres), con algas que pueden enredar al bañista, y bordes que se desmoronan, convirtiéndolas en trampas mortales para cualquiera.
Por su parte, el cabo primero de los Bomberos Voluntarios del Cuartel Central, Gustavo Bercia, manifestó al respecto: “Tuvimos que realizar exhaustivos trabajos para dar con el cuerpo del adolescente. Una cuadrilla de buzos realizo el rastrillaje correspondiente. Seguido debemos lamentar víctimas en casos similares. Recomendamos que la gente que no sepa nadar, le tenga respeto al agua”.