Vecinos del barrio 20 de julio, en Quilmes Oeste, denunciaron que un integrante del vecindario -que es dueño de una remisería en el centro del distrito- “bloquea las veredas con siete autos abandonados” y, por este motivo, durante las noches se esconden entre los vehículos miembros de una pandilla que “cobran peaje a los vecinos y roban si no tenés nada para darles”, por lo que exigieron al municipio que retire los rodados e intensifique la seguridad en la zona. El “cementerio de autos” que afecta al vecindario se encuentra en la calle 32 Bis, entre Andrés Baranda y el polideportivo municipal. Según declararon a este medio, uno de los principales problemas es que “se mete gente a dormir o se juntan a drogarse” en los coches y manifestaron que, a raíz de esta situación, “el barrio se volvió inseguro”. “En líneas generales, hay peligros de todo tipo, además que las veredas estás bloqueadas para el paso de peatones y como están asfaltando ya casi no se puede circular por estas cuadras. El remisero tiene tirado cinco coches sobre la 32 Bis y dos más sobre Andrés Baranda”, explicó Juan Carlos Cepeda, quien, además, manifestó que en el lugar “tiran basura y todo lo que no sirve, hay ratas y gomas usadas dentro de un ambiente de gran contaminación”
Se volvió habitual
Los vecinos quilmeños de 20 de julio deben pagar “peaje” pero no en la autopista, sino en las propias cuadras de su barrio. Para Cepeda, esta situación es “habitual”. “Hay una bandita con dos o tres pibes de este barrio y mayoría de otras zonas que se junta entre los autos viejos y cobran peaje a los vecinos para pasar. Y no te queda otra, o les das algo o te roban lo que tengas encima”, expresó el vecino. Y, luego, agregó: “A mí no me queda otra darles algo. Yo salgo de mi casa para trabajar a las tres de la mañana y cuando andan dando vueltas les tengo que dar 10 o 20 pesos”. Asimismo, Cepeda explicó que “los vecinos no denuncian a esta banda en la Justicia porque tienen miedo de las represalias”. Sin embargo, en declaraciones a este medio exigieron “mayor seguridad y limpieza de la zona” para evitar que se concentren criminales entre los autos abandonados. Al parecer, los vecinos no obtienen respuestas del Municipio. “Necesitamos una solución para este problema porque todos los que vivimos acá estamos hartos de la situación”, remarcó el frentista.